BENCHMARKING ENERGÉTICO EN PLANTAS CON CONSUMO FRIGORÍFICO

El “Benchmarking” es una herramienta de gestión que permite comparar los rendimientos de la propia organización con otras organizaciones del mismo sector industrial.

Este requerimiento de comparar rendimientos puede darse no solamente entre empresas que trabajan dentro del mismo sector y que muchas veces son competencia sino también entre plantas y factorías de la misma compañía cuando lo que se pretende es evaluar productividades asociándolas con consumos energéticos.

Los pasos a seguir para conseguir este objetivo son:

  • Definir las métricas o indicadores que mejor caractericen el rendimiento en un área industrial determinada
  • Medir y evaluar el rendimiento propio y compararlo con los rendimientos de otras compañías del sector, especialmente con las que obtienen mejores ratios
  • Identificar e implementar aquellas estrategias o medidas que redunden en una mejora del propio rendimiento y así acercarse en la medida de lo posible a los ratios más eficientes del sector

En el sector agroalimentario, de logística y distribución  alimentaria y en procesos industriales en el sector químico o automovilístico que requieran de equipos frigoríficos dentro de sus servicios generales o auxiliares, la refrigeración en muchos casos es responsable de una parte importante del consumo eléctrico y conviene por tanto identificar indicadores y detectar patrones de funcionamiento que permitan contestar a la siguiente pregunta : Aún sabiendo cuánto consumo ¿ es mucho o poco en relación a empresas del mismo sector? ¿ puedo disminuir mis costos energéticos para aumentar mi competitividad y aumentar los márgenes de beneficio?

El consumo puede variar drásticamente  de una planta a otra y además existe poca información y mucho menos pública que permita evaluar si el consumo frigorífico en una compañía es superior a la de la media sectorial o no.

El “benchmarking” pretende ser una aproximación razonable a este objetivo.

Los datos de “benchmarking” que proporcionan información acerca de valores de indicadores energéticos normalizados relativos a plantas del mismo sector resultan muy útiles para responsables de mantenimiento o ingeniería que pretendan mejorar el rendimiento de sus plantas.

Sin embargo no hay que olvidar que las comparaciones siempre han de efectuarse considerando que el consumo energético depende de muchos factores:

  • Temperaturas de proceso( puede existir más de una línea de aspiración)
  • Condiciones climáticas( la ubicación geográfica de la planta puede ser una ventaja o inconveniente, energéticamente hablando)
  • Ratio de producción( trabajar con producciones bajas o a carga parcial implica peores ratios energéticos)
  • Configuración del sistema( sistema compresión simple, booster, en cascada, tipo de refrigerante…)
  • Control de la planta y grado de automatización de ésta( una conducción inadecuada de la planta puede provocar que equipos muy eficientes trabajen conjuntamente de una manera ineficiente)

Por lo tanto muchas veces el “benchmarking” si no se realiza teniendo en cuenta los múltiples factores que afectan al rendimiento energético de una planta , sobretodo si queremos comparar instalaciones muy dispares, puede inducir a conclusiones erróneas.

Será más fácil el poder efectuarlo con plantas de industrias específicas del mismo subsector:  sector cárnico( distinguiendo si se elaboran productos o son mataderos), lácteo, pesquero, fruta, cerveceras, cámaras de almacenamiento par terceros, logística alimentaria,etc.

La integración, por una parte, de procesos de «minería de datos» , que intenta descubrir patrones y tendencias en una gran volumen de datos e información mediante algoritmos de inteligencia artificial, estadística y consultas a bases de datos y de «modelos predictivos» ,donde se  incluyen modelos teóricos físico-matemáticos capaces de simular el funcionamiento de los sistemas, son clave para garantizar un análisis en detalle que minimice errores de interpretación y detectar posibles patrones y tendencias.

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